Sobre el autor

Dani Cabezas

Periodista, músico... y ciclista urbano. Nuestro redactor jefe se mueve como pez en el agua entre el tráfico de la ciudad, ya sea a bordo de su bici de carretera o su plegable. Compagina su trabajo en Ciclosfera con su banda, Le Traste, y su sello discográfico, Anomia. ¡Pedales y rock and roll!

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13 Comentarios

  1. 1

    roberto

    Me salto los semaforos (evidentemente despues de comprobar que no molesto a nadie )por:
    1 inercia
    2 y mas importante : SEGURIDAD, La posibilidad de ser arroyado por varios coches que se creen estar en la parrilla de salida de un GP de F1 es muy alta

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  2. 2

    Paco

    Me parece una buena idea que menciones cómo las acciones de uno se reflejan en el colectivo ciclista aunque el título es algo hostil. Por otra parte, parece que no te has informado bien sobre los derechos de ciclistas en la CDMX pues tenemos permitido pasarnos los semáforos y altos ¡CON PRECAUCIÓN!. Te dejo el link donde puedes leer la cartilla de derechos y obligaciones del ciclista urbano: http://bicitekas.org/nueva-cartilla-de-derechos-y-obligaciones-de-los-ciclistas-urbanos/. Considero imperativo que te informes bien antes de hacer publicaciones de esa índole. Saludos.

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    1. 2.1

      Gaby Hernández

      Ciclosfera es un blog de España, cada país y ciudad tiene diferentes infraestructura y leyes hacia el uso de la bicicleta, lo que estámal es que traten de generalizar las circunstancias en que todos rodamos

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    2. 2.2

      Francisco

      Pues aquí, en Sevilla, saltarse un semaforo, supone 200€. Creo que está bien informado. Saltarse un semáforo, para mi, es una falta de respeto hacia los demás conductores. Si, hacia esos a los que le pedimos el 1,5 m. de distancia cuando nos adelantan.

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  3. 3

    Iba Pasando

    Si los audífonos se ponen con volumen bajo se puede escuchar el tráfico y estar alertas

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    1. 3.1

      Gabriel

      Bajo esa lógica no hay problemas en conducir con los ojos semi cerrados porque “aún se puede ver algo”
      Es simple, al circular con niveles óptimos de percepción reduces las posibilidades de riesgo.

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      1. 3.1.1

        Alejandro

        No. La clave es que hay niveles altos (como si en el coche llevas el volumen del radio de serie -sin entrar en preparaciones “sibaritas” siquiera-, normalmente del 8 para arriba) y niveles moderados. Además de que hay audífonos que aíslan, y que no aíslan (de hecho la mayoría de audífonos tanto de botón, como algunos de diadema, indican si son de fabricantes serios si son de tipo abiertos -ideales para no aislarse de nada-, semi-abiertos, o cerrados).

        Se siguen haciendo cosas muy mal. A mí muy poquitas horas del día me falta la radio. En el coche si tengo que cogerlo, no me falta a volumen bajo, o moderado (y escucho todo). Andando o de caminata de aquí para allá, uso mucho auriculares y unos de diadema típicos de los de siempre abiertos (unos Philips de 12 euros) o unos de botón JBL que son abiertos (no aíslan). Curiosamente, con los Philips puedo escuchar a volumen más bajo mucho mejor y con todo el sonido de la calle, tráfico, cualquier ruidito, exactamente igual que cuando vas en el coche con su equipo y altavoces a volumen bajo-moderado (con las ventanillas cerradas, claro).

        Y en bici ya probé varias veces por mi barrio y zonas conocidas o parque tanto como unos como con otros, y sencillamente, no son peligro alguno. O, al menos, no lo son igual que tampoco lo es, repito, ir en el coche, camión, autobús… con el radio puesto (o con música) a volumen razonable o tirando a bajo con las ventanillas cerradas.

        También está prohibido lo mismo en España en la moto, aunque sean manos libres. Pero curiosamente algún modelo de moto rutera, tiene su radio y altavoces montados en el carenado. Pero tanto en España como en muchísimos países existen desde hace años los cascos preparados con huecos para meterles pequeños altavoces, tanto para manos libres -que funcionan hasta por voz-, intercomunicadores, como para transmisión bluetooth o reproducir sonido de una radio… que a volumen razonable, tampoco supone ningún peligro. Es más, llega a ser un plus más… como el radio en el coche o el camión. Y por supuesto, yendo a lo que hay que ir.

        Pero como siempre en España, o se legisla por la que líe el ganso de turno (en vez de en tal caso, crujirlo a ese sin compasión por todo agravante que llevara hasta que la lió), y no prohibir a todos sin orden ni concierto ni equiparación a los demás vehículos, dando la sensación en tal caso de que legisla y prohíbe quién ni siquiera tiene idea, ni siquiera ha probado a ver qué tan cierto es tal o cual cosa que se dice.

        En coche también prohíben muchas cosas. Pero algún lumbreras permitió las pantallas táctiles reemplazando todo control (hasta de radio, o de una función manos libres) que se hace de forma mucho más intuitiva y segura, pues ni siquiera has de mirar “para ver donde das con el dedo”, y lo que con la buena botonera o pulsador ni mirabas y en ni un segundo, “taca” y listo, pues con la táctil en general ves como la gente tiene que mirar varios segundos…

        Incongruencias. Eso sí, mientras que se van abriendo debates, “ajo y agua”… que el burro que legisló sigue yendo por delante. Es lo que hay.

        Lo que sí vería lógico es avisar de no abusar de volúmenes altos, que hay que percibir el sonido ambiente, de algún ruido de la bici… y prohibir, ahora sí que sí, el uso de auriculares intrauditivos que llegan a aislar, o cerrados con aislamiento (o sistemas de anulación de ruido incluidos).

        Pues ya digo, los de tipo abierto, hasta volúmenes más que razonables, distraen “o hacen que no te enteres” lo mismo que la radio o música en otros vehículos con más aislamiento de por sí tan sólo por el habitáculo: casi nada o nada.

        Te invito a probarlo por mera curiosidad. Ni siquiera te digo que lo pruebes en bici como hice yo un día por probar (no sea que te cruces con el agonías que le pesa más el cupo de multas y lo puesto en negro sobre blanco que lo que ve que vas haciendo), es que basta andando. Tiras por avenidas, por recorridos típicos que hagas con tu bici… pero la clave, recuerda, tienen que ser audífonos de tipo abierto. Ya te adelanto yo que en calles con cierto tráfico o que van a cierta velocidad en ciudad, escucharás y verás que el ruido del tráfico tapa todo.

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  4. 4

    Walter

    Los puntos son positivos, pero estoy en discordancia con 2

    2. Hostigar en el carril bici.
    Sostengo que la distracción en la calle puede ser fatal. Entonces, en detrimento de la opinión que se forme un peatón distraído de un ciclista ruidoso, prefiero ser el que lo “asuste” durante su mala maniobra, a que sea el frío metal de un vehículo, el que le advierta su posición adelantada. Entiéndase que si los ciclistas esquivamos al infractor, será igual o más negligente a cada minuto llegando incluso a aprender duras lecciones ante los autos. El ser humano es hijo del rigor, básicamente.

    6. Según las normas de Seguridad e Higiene, la protección auditiva ante la operación de maquinaria es crucial para conservar la salud.
    El tráfico es un montón de máquinas en decibeles insalubres. Evitar las estridencias y ruidos que el tráfico cotidiano nos regala, considero, es una misión a favor de la propia salud.
    Ahora bien, las señales que debemos respetar son TODAS VISUALES, siendo únicamente las necesarias, aquellas lindantes a barreras de tren (en caso de que la barrera no funcione).
    No existen auriculares vincha para música (supra-aurales) que anulen el ruido externo si no, más adecuadamente, atenúan los ruidos y estridencias.
    Comprobé que su uso (sin que su implemento impida el uso de casco) minimiza el estrés, la sumatoria de ruido (bocinas, motores, frenadas) y no quita atención a lo que sucede en la cinta asfáltica.
    Al margen de la música que uno elija (si voy escuchando Pantera, tengo menos chances que si escucho Bach, por ejemplo) y si están prendidos o apagados, sostengo con conocimiento de causa, que el uso no es nocivo, siempre y cuando uno conozca las reglas de tránsito y con ello sepa moverse en la ciudad sin depender de sonidos para estar atento. Sonidos que, repito, no son una partitura atendible para definirnos entre la vida o la muerte.
    Reitero, desconozco dentro del estridente panorama auditivo, a que tipo de sonidos hay que estar atento, por ser todo una confusión en niveles altos.
    Desconozco que tipo de personas están capacitadas para discernir las fuentes sonoras en tránsito y que de esa percepción puedan, en menos de un segundo, prevenir maniobras de riesgo.
    Apoyo el uso consciente de auriculares (apagados o no) para evitar daños producidos por el tránsito por todo lo vertido en estas líneas.
    Gracias por el espacio.

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  5. 5

    Sansón

    En mi barrio un fulano cantaba “la puerta de Alcalá” en moto y no pensábamos que estaba feliz, así que imagina en bici…
    Pero bueno, salvando las distancias de la educación, el civismo y la seguridad vial, creo que te has pasado un pelín.

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  6. 6

    Geraldine Guarneros

    Podrían agregar circular en sentido contrario, y aunque digan que se les permite pasarse los altos, pero con precaución, nunca lo hacen, por lo menos no he visto ciclista alguno de los que se han pasado los altos actuar con precaución, o dar vuelta sin avisar ni fijarse, más de una vez hemos tenido que dar el volantazo porque después si atropellas a uno, aunque sea un imprudente, el automovilosta es el culpable

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  7. 7

    Conecta Bike

    Cuánta verdad tiene este artículo!
    Muy bueno y divertido. Y sí, he de reconocer que yo también he sido “el imbécil de la bici”. Nos parecen muy interesantes vuestros artículos, esperamos que sigáis publicando.
    Un saludo

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  8. 8

    Dánae

    2 de 6 😀 yo también hice algunas de esas cosas. Pero debo admitirlo, uso un auricular (para la música) y el otro oído lo dejo libre. También es peligroso?

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  9. 9

    Alejandro

    A pesar del tiempo del artículo, quiero incidir que se debería repensar la regulación de la prohibición taxativa de todo uso de auricular en bicicleta. Pues falta información. Y de paso, que los que legislan, al menos prueben previamente con objetividad la realidad que hay.

    En un vehículo cualquiera, con el habitáculo con las ventanillas cerradas, ya tienes un aislamiento de por sí mayor que ir en bicicleta o como mero peatón. Además con peor visibilidad (esto es impepinable). Y sin embargo el ruido de la calle y la ciudad es tan notable, los ruidos aerodinámicos, que no por llevar el equipo de radio estándar -sin preparaciones derrochando potencia de altavoces- hasta volumen razonables, supone un peligro para nada. Es más, hasta en mismo uso de la radio, llega a ser un plus más de seguridad (boletines de tráfico, noticias respecto al mismo, incidencias…)

    Pues bien, ¿cómo es que sigue esta prohibición, cuando existen desde siempre los auriculares tanto de botón como de diadema de tipo abiertos y semi-abiertos? ¿A que quiénes legislan y se supone que van al día de estas cosas ni los han probado? Claro, para qué… ¿verdad?

    Pues señores, quienes seáis conductores y no os falte nunca la radio o la música a volumen razonable cuando no bajo, y que sabéis hasta por historial de “incidencias” (quizás impoluto) que no os supone ningún peligro, ni merma en atención, ni coordinación, os animo a probar (como peatones, no os digo que os la juguéis) auriculares de este tipo. No suelen ser necesariamente ni caros, al revés… la inmensa mayoría de diadema “de esponjitas” y también muchos de botón (los que diseñó Apple hace años por ejemplo) lo son. Vamos, que los hay en auriculares de hasta como mucho 10-15 euros. Y probadlos yendo por la calle dándoos un paseo, por zonas que soláis recorrer en bici, con más tráfico y menos…

    En serio, vosotros probadlo. A nivel de volumen moderado o bajo, vais escuchando absolutamente todo vuestro entorno mejor que en el coche con las ventanillas abiertas. Y la radio o la música de fondo. Pero no vais para nada aislados, ni con las capacidades de atención mermadas notablemente. De hecho, se escucha la radio o la música, pues como cuando llevas puesta la del coche… sin que ello te aísle de nada.

    Yo volví a la bici hace poco. Y me dio por probar un día con unos de estos auriculares que no me faltan cuando yendo a pie de aquí para allá o de caminata (cosa que también me encanta, callejeando o tirando o acabando en algún parque) porque encima los que aíslan no me van nada. Sí, me dio por probar por ver a ver cuánto de cierto hay o razón de la prohibición… y si os digo que igual que yendo de peatón, en avenidas o calles medio qué de tráfico, el rodar del tráfico y su ruido sigue siendo lo que tapa absolutamente todo, ¿cómo os quedáis? En calles o tramos tranquilos de carril bici, o en un parque en el que me metí, iba escuchando todo perfectamente y hasta el mínimo ruido del rodar de las ruedas de la bici (y eso que iba de paseo).

    Y en serio, yo sentí que iba igual que cuando tengo que coger el coche, engancho el cinturón, arranco y antes de meter marcha enciendo la radio a volumen bajo, y si no moderado (rara vez llego ni al 7 de volumen, normalmente entre el 4-6). No me distrae nada, ni me tapa sonidos ninguno del exterior que me puedan alertar, o de incluso algún crujido de un plástico o de algo en el coche. Y el sonido de la radio con sus noticias y demás va ahí, de fondo, mientras el ruido aerodinámico no sea atronador. Pero que no distrae ni te merma atención para nada.

    Obviamente vería muy lógico que se informe de que lo que no puede usar es llevar volumen a todo trapo tapando el ruido ambiental que debes tenerlo siempre presente tanto conduciendo, como en bici, como de peatón (aunque como peatón, pues como si quieres ir con tapones que filtran todo ruido salvo los mínimos relativamente cercanos… y ya ves, iríais por la calle con ellos puestos si queréis, cruzando calles, etc…). Prohibir los de tipo in-ear que aíslen, los cerrados con aislamiento o con sistemas de anulación de ruido exterior… eso sí es lógico. Pero hasta la prohibición, está la realidad que comento que parece que no la miró, ni la volvió a mirar entonces nadie. Y compararla con otros vehículos, insisto, tampoco.

    Seguimos yendo muy atrasados en este país. Y sinceramente, esta es una de las cosas que se tendrían que revisar, con lógica y con conocimiento de causa. No es lo prioritario desde luego. Pero ya os digo que a mí no me sonaría descabellado, y menos aún a cuanto más pacificadas vayan las ciudades en su tráfico (sin su ruido) a ir paseando, desplazándote o disfrutando de tu bici sin hacer el ganso, con la oreja tan puesta a todo ruido, canto de pájaro, voz puntual, algo que escuchas puntualmente en una conversación que pasas al lado… y que sí, que además llevas en tus auriculares, hasta de tipo cascos incluso, pues tu música favorita, o la radio, haciendo además mientras tanto de manos libres del móvil o no. Sin mayor problema, ni tanta supuesta limitación ni lastre de atención y capacidades, y con toda la responsabilidad.

    Y oye, al que igual sí le distraiga, o que sencillamente no le guste, pues igual que a esa misma gente pues ni conectan el equipo de su coche más que para el manos libres o ni eso.

    En serio, deberíais irlo probando “en condiciones de seguridad” en los medios “bicicleteros” antes que promulgando ciertos dogmas y prohibiciones, que eso sí, mientras estén, pues habrá que evitar la multa qué menos -o que en un mal accidente no puedan decir “eh, llevabas tal…”-. Porque así funcionamos todavía también en este país. Pero los legisladores en muchos puntos no hicieron gala de absoluta lógica y objetividad, así como equiparación entre vehículos con lógica, cosa que no os sonará de nuevas. Pues en esto, es lo mismo. Legislaron se ve pensando en volúmenes a todo trapo, y auriculares que nada más ponértelos sin incluso estar reproduciendo nada ya hacen “blomp” y te quedas ahí escuchando tu propio corazón… y no, la inmensa mayoría más comunes excluyendo los “in-ear” no son así, y muchos aún incluso siendo de diadema y viéndose por fuera “gordos y grandes”, no necesariamente aíslan como pudieran parecer.

    Ya os digo, la clave es en ver que diga el fabricante que son auriculares de tipo abierto. Los últimos de botón que yo me compré para el móvil sobre todo, unos JBL de botón con diseño tipo a aquellos que sacó Apple con el iPhone 5 hace años (que también son de tipo abierto aunque creo que ni lo indican, pero las casas serias de auriculares sí lo ponen ;P) lo son como otros que tengo que me acompañan a diario y de caminatas. Y no aíslan na-da, ni te distraen ni merman de nada. En las calles, el ruido blanco del tráfico -ni digamos en las avenidas- sigue imponiendo su ley inundándolo todo (cosa que se aprecia menos yendo en coche, furgoneta o camión por ir con el habitáculo prácticamente cerrado y aislado, curiosa paradoja). Pero que nada más que yendo como peatón o en bici, se aprecia de forma sobresaliente.

    Si cuando me dio por probar, si el tráfico no se imponía en ruido a nada, iba con emisora de radio de fondo, y escuchaba el rodar de la bici, si pisaba una rueda una piedrecita o semilla de los árboles y la “escupía” también lo escuchaba perfectamente, cualquier ruido del entorno, voz, claxon de los coches, su rodar… ¿quién prohibió y permite aún hoy esa prohibición absoluta? ¿Alguien probó, por un casual, si la prohibición de haberla no debería ser más concreta y concisa?

    Ya os digo, yo me imagino perfectamente por Sevilla, en un recorrido cotidiano o por placer en bici, por carril bici o calzada con auriculares y la radio de fondo perfectamente. Y que durante el trayecto, pues me entero de pasada por la misma radio que hay un berenjenal de tres pares por tal ronda, calles, por obras o por incidencia… por ejemplo. Y sobre la marcha pues cambio el rumbo. Como si fuera en coche. Y sin renunciar a atención a nada ni a ningún sentido a lo que estoy haciendo. Exactamente igual que yendo en coche.

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