Ciudades

Esto SÍ es Ámsterdam: ¡A la carga!

A estas alturas, ya casi no nos llama la atención la cantidad de bicis que nos rodean en Ámsterdam. Pero sigue fascinándonos comprobar que, cada vez más, las bicicletas de carga se han convertido en el medio de transporte principal para muchísimas familias. (fotos: Amsterdamize)

Las hay de todo tipo. Más antiguas y muy modernas. Convencionales, que aquí son viables por la ausencia de pronunciadas subidas, o eléctricas. Y para todo tipo de usos: populares entre servicios de mensajería o reparto de mercancías, gracias a su capacidad de carga y agilidad, o como sustituto del coche para miles de familias debido a su versatilidad, comodidad y menor coste.

Historia

Sorprende pensar que la bicicleta de carga apareció antes que el diseño de la bicicleta actual: fue en Inglaterra, en 1877, cuando James Stanley concibió un triciclo con plataforma para transportar personas y bienes.

Las bicicletas de carga se han convertido en un vehículo familiar en Países Bajos.
Las bicicletas de carga se han convertido en un vehículo familiar en Países Bajos.

Sin cambio de velocidades, en torno a un cuadro de hierro macizo y con no demasiado espacio de carga, era una máquina poco atractiva, pero la mejora de los neumáticos, la cada vez mayor amplitud y los distintos avances técnicos las transformaron en herramientas cada vez más aptas para agricultores, artesanos y carteros.

Pasó tiempo hasta alcanzar la sofisticación y 'glamour' de las cargo bikes actuales. "Hace décadas", nos cuenta Sander V., residente en Ámsterdam desde hace más de cuarenta años, "eran vistas como una máquina mundana, reservada para profesiones poco sofisticadas, como la de basurero municipal".

Una percepción que fue cambiando a medida que se pulían los diseños, afinaban las maquinarias y, ahora sí, afloraban sus virtudes: exentas de impuestos, con un precio y coste de mantenimiento infinitamente menor que el de un coche y, claro, libre de aparcar y surcar sin limitaciones las calles, cada vez más familias optaron por ellas.

Su uso particular e individual también empieza a ser muy común. Ya no es necesario que los propietarios de cargo bikes la usen para llevar niños o porque tengan un negocio.
Su uso particular e individual también empieza a ser muy común. Ya no es necesario que los propietarios de cargo bikes la usen para llevar niños o porque tengan un negocio.

Los expertos

Después, cuando llegaron los motores eléctricos, llegó el boom actual. Cruzar con una bicicleta de unos 40 kilos, muchos más después de subir en ella a dos o tres niños, cualquiera de los mil puentes de la ciudad dejó de ser incómodo. Cada vez era menos frecuente ver a una madre, o un padre, desmontándose para empujar a pie su montura al llegar a una empinada cuesta.

Como nos cuenta Jan Klaver, propietario de Dr Beyks, una preciosa tienda especializada en bicis de carga con más de 25 años de historia y más de tres mil unidades vendidas, "hace pocos años vivíamos todavía en la Edad de Piedra de las e-bikes. Pero las grandes mejoras experimentadas en motores y baterías las han propulsado el enorme crecimiento actual".

El cocinero que hace barbacoas a domicilio con su cargo bike con parrilla, el que instaló una bañera para baños de hielo al aire libre... ¡Las usan todo tipo de profesionales!

Según Cycling Industries, aproximadamente medio millón de cargo bikes se venderán en Europa este año. En 2020, sólo una empresa vendía cinco mil unidades anuales: en 2022, ya eran seis las que alcanzaban esa cifra.

Para Jos Sluijsmans, organizador del International Cargo Bike Festival, la industria de la bici de carga tiene ahora un nuevo objetivo, "escalar la producción lo suficiente para poder cubrir la demanda existente. El potencial que tenemos es, simplemente, asombroso".

"Existen ahora mismo unos cien fabricantes de cargo bikes en el mundo, y un tercio de ellos están en los Países Bajos" (Ana Castán, Esto SÍ es Ámsterdam)
"Existen ahora mismo unos cien fabricantes de cargo bikes en el mundo, y un tercio de ellos están en los Países Bajos" (Ana Castán, Esto SÍ es Ámsterdam)

Una bicicleta, mil usos

Existen ahora mismo unos cien fabricantes de cargo bikes en el mundo, y un tercio de ellos están en los Países Bajos. Por supuesto, hay diseños para casi cualquier necesidad: con cajones delanteros para transportar niños, con una plataforma especial para llevar a gente en silla de ruedas, refrigeradas para repartir comida…

Como nos confirman en Dr Beyks, un 80% de sus ventas se enfocan a un uso familiar, mientras que el 20% restante son para fontaneros, pintores, fumigadores o cualquier otro pequeño empresario obligado a cruzar una y otra vez la ciudad. "Muchos conservan su furgoneta", explica Jan, "pero en su día a día usan más la bicicleta".

Una única bicicleta, mil usos diferentes.
Una única bicicleta, mil usos diferentes.

Entre los usos más curiosos, el del cocinero que hace barbacoas a domicilio con su cargo bike con parrilla, el que instaló una bañera para ofrecer baños de hielo al aire libre (y que se ha hecho muy popular en Tik Tok) o el creciente número de cineastas que graban escenas sobre sus bicis de carga.

¿Y las grandes empresas? "Muchas no han dado todavía el paso", cuenta Jan, "en buena medida porque el uso por distintos conductores obliga a gastos de mantenimiento más altos". Eso no implica, sin embargo, que las usen empresas de mensajería como DHL, UPS o PostNL, la empresa nacional de correos, y que como bien señala Sluijsmans, "otras 20.000 hayan sustituido a ruidosas y contaminantes motos" en el sector de la entrega de comida a domicilio.

Las familias, hoy

Pero lo más llamativo es la abundancia de espléndidas y sonrientes mujeres usándolas para llevar y traer a sus hijos. Modelos ultra modernos, como las Urban Arrow, reinan en un escenario en el que, como nos explica Vanesa, madre de dos niños menores de cuatro años, "una cargobike es la opción más evidente y económica. Podemos llevar a los niños y cualquier objeto sin darle demasiadas vueltas: cargo la bici, y listo. Es asombrosa la agilidad con la que puedo mover casi cualquier cosa, por muy pesada y voluminosa que sea".

Los robos son habituales en Ámsterdam: por eso, gran parte de los dueños de cargo bikes las aseguran por entre 16 y 25 euros al mes.

La Batavus que usa Vanesa ha sustituido, en la mayor parte de trayectos, al coche familiar. Y sólo tiene dos quejas: la aparatosidad ("no soy demasiado alta", comenta, "por lo que me cuesta ponerle el caballete cuando la aparco con los niños") y los pocos aparcamientos cuando va al centro de la ciudad. "Muchos parkings son recientes", explica, "pero casi ninguno tiene un espacio ni rampas de entrada adecuados para bicis de carga".

"Muchos parkings son recientes, pero no están pensados para bicicletas de carga" (Vanesa, usuaria de Urban Arrow en Ámsterdam)
"Muchos parkings son recientes, pero no están pensados para bicicletas de carga" (Vanesa, usuaria de Urban Arrow en Ámsterdam)

Para todo el mundo

Además de poder comprar tu bicicleta o contratar un leasing (muchas veces facilitado por las empresas), existen servicios de bicicletas de carga compartidas. Las más populares son las amarillas de Cargoroo, una start up en auge con presencia en Países Bajos, Alemania o Bélgica. Para usarlas, ni siquiera es necesario suscribirse, y el pago se hace por los minutos de uso.

Aseguradas

A Juan, residente en la ciudad, le robaron su bicicleta de carga un martes, pero tuvo la inmensa suerte de identificarla en una página de segunda mano, avisar a la policía y que, al día siguiente, ya la hubiesen recuperado.

Casi todos los propietarios de cargo bikes en los Países Bajos la tienen asegurada por un precio entre 16 y 25€ al mes.
Casi todos los propietarios de cargo bikes en los Países Bajos la tienen asegurada por un precio entre 16 y 25€ al mes.

Tuvo suerte, pero el robo de bicis en Ámsterdam está a la orden del día, por lo que casi todos los propietarios las tienen aseguradas con un coste de entre 16 y 25 euros al mes. Lo primero que hacen las aseguradoras es instalarles un localizador GPS oculto, lo que permite recuperar hasta el 90% de las máquinas sustraídas.

Un festival propio

El International Cargo Bike Festival se ha convertido en un evento imprescindible para los amantes de estos modelos. El próximo se celebrará del 24 al 26 de noviembre de nuevo en Ámsterdam, y será escenario de charlas, pruebas, exhibiciones y todo tipo de eventos.

Desde el festival insisten en que "podríamos estar presenciando la década de las bicicletas de carga", y en Ciclosfera estamos convencidos de ello: por eso, entre otras cosas, somos la única revista en castellano colaboradores del festival.

'Esto SÍ es Ámsterdam' está escrita por Ana Castán en Ciclosfera #44.
'Esto SÍ es Ámsterdam' está escrita por Ana Castán en Ciclosfera #44.